Para quienes han vivido experiencias traumáticas, la sanación no siempre es un proceso lineal. Puede ser impredecible, confuso y emocionalmente intenso. Uno de los síntomas más difíciles que pueden aparecer en este camino son los flashbacks, episodios en los que la mente y el cuerpo reviven un evento traumático como si estuviera ocurriendo en el presente. Estos episodios pueden ser aterradores y desestabilizantes, especialmente cuando ocurren entre sesiones de terapia, cuando la persona se encuentra sin el apoyo directo del terapeuta.
Como psicólogo experto en trauma y diversos tipos de terapia, y parte del equipo de Sol Counseling, quiero ayudarte a comprender por qué ocurren los flashbacks, cómo puedes manejarlos entre sesiones y por qué la terapia EMDR es una herramienta transformadora en el tratamiento del trauma.
¿Qué es un flashback y por qué sucede?
Un flashback no es simplemente un recuerdo: es una experiencia sensorial y emocional intensa que transporta a la persona al pasado traumático. En un flashback, la persona puede revivir imágenes, sonidos, olores, emociones, o sensaciones físicas asociadas al trauma, a menudo con una percepción alterada del tiempo y el espacio.
Causas comunes de flashbacks:
- Estímulos que activan la memoria (una canción, un olor, una frase)
- Estados de estrés o fatiga emocional
- Sueños vívidos o pesadillas
- Lugares o personas que recuerdan la experiencia traumática
- Cambios hormonales o del sistema nervioso
- Procesos terapéuticos que activan memorias reprimidas
El cerebro traumatizado no siempre distingue entre pasado y presente. La amígdala, encargada de procesar el miedo, reacciona como si el peligro estuviera ocurriendo ahora. Por eso, el cuerpo responde con taquicardia, sudoración, tensión, disociación o pánico.
¿Cómo manejar un flashback entre sesiones de terapia?
Aunque los flashbacks pueden parecer abrumadores, existen estrategias concretas que puedes practicar para recuperar el control en esos momentos. A continuación, te comparto herramientas validadas por la psicoterapia moderna para manejar estos episodios.
1. Reconoce lo que está ocurriendo
La primera clave es decirte con firmeza:
“Esto es un flashback. Estoy a salvo. Mi cuerpo y mi mente están recordando algo del pasado, pero no está ocurriendo ahora.”
Nombrar la experiencia disminuye su intensidad. No luches contra el flashback; obsérvalo con curiosidad compasiva. Reconocerlo es el primer paso para regularlo.
2. Vuelve al presente: técnicas de grounding
Estas técnicas ayudan a reconectar con el aquí y ahora:
- Técnica 5-4-3-2-1:
- 5 cosas que puedes ver
- 4 cosas que puedes tocar
- 3 cosas que puedes oír
- 2 cosas que puedes oler
- 1 cosa que puedes saborear
Lleva contigo objetos ancla: Una piedra lisa, una pulsera con textura, una fragancia reconfortante.
Cuenta hacia atrás desde 100 de 7 en 7. Esto activa el cerebro racional y reduce la intensidad emocional.
3. Respira conscientemente
El sistema nervioso autónomo responde muy bien a la respiración controlada. Prueba la técnica 4-7-8:
- Inhala por la nariz contando 4
- Mantén la respiración por 7
- Exhala por la boca contando 8
- Repite varias veces
Esto desacelera el ritmo cardíaco y envía señales de seguridad al cerebro.
4. Usa afirmaciones de seguridad
Las palabras pueden ser una poderosa medicina si están alineadas con tu cuerpo. Puedes repetir:
- “Estoy a salvo aquí y ahora”
- “Puedo tolerar este momento, no estoy solo/a”
- “Esta emoción pasará”
- “Mi cuerpo está recordando, pero yo soy más que este recuerdo”
5. Contacta con alguien de confianza
No necesitas pasar por esto en soledad. Si es posible, llama a una persona que comprenda tu proceso o que te ofrezca contención sin juicio. A veces, una voz cálida puede ser suficiente para romper el ciclo de miedo.
6. Cuida tu entorno físico
Los flashbacks pueden agravarse si estás en un lugar sobrecargado de estímulos, ruidos fuertes, pantallas, desorden o situaciones que te hacen sentir inseguro/a. Prepara un espacio tranquilo con luz cálida, mantas suaves, música relajante o aromas que te reconforten.
7. No te juzgues
Experimentar un flashback no significa que estés retrocediendo ni que la terapia no esté funcionando. Al contrario: puede ser señal de que estás procesando el trauma. Recuerda que sanar incluye momentos de vulnerabilidad.
¿Por qué ocurren más flashbacks durante la terapia?
Muchas personas se asustan cuando, al iniciar su tratamiento psicológico, los flashbacks aumentan. Esto no es raro. La terapia abre espacios de memoria, emoción y comprensión que antes estaban bloqueados. Lo importante es que ahora cuentas con recursos, acompañamiento y un marco de contención.
El poder de EMDR para trabajar con flashbacks
La terapia EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) ha demostrado ser una de las más eficaces para el tratamiento de traumas y flashbacks. A diferencia de otras terapias centradas en el lenguaje verbal, EMDR activa mecanismos neurobiológicos de procesamiento adaptativo.
Durante una sesión, el terapeuta guía al paciente para que acceda a la memoria traumática de forma controlada, mientras se estimula el cerebro bilateralmente (a través de movimientos oculares, sonidos alternos o golpecitos suaves). Esto facilita que el sistema nervioso reprocesse la información de manera saludable, sin que la emoción quede congelada.
Beneficios de EMDR para personas con flashbacks:
- Disminuye la intensidad emocional de los recuerdos
- Permite resignificar eventos traumáticos
- Reduce los síntomas físicos asociados (dolor, insomnio, hipervigilancia)
- Fortalece la sensación de control interno
- Ofrece resultados sostenibles a largo plazo
Muchos pacientes reportan que, después de algunas sesiones de EMDR, sus flashbacks disminuyen notablemente en frecuencia e intensidad.
Un testimonio real (adaptado)
«Yo tenía flashbacks casi todos los días. Me sentía atrapado en una película del pasado. La terapia EMDR me ayudó a revisar esos momentos con otra mirada. Poco a poco, dejaron de dominarme. Hoy ya no me paralizan. Sé que lo viví, pero también sé que ya pasó.»
¿Qué hacer después de un flashback?
Después de un episodio, es importante:
- Descansar: Dale tiempo a tu sistema nervioso para calmarse.
- Hidratarte: El cuerpo necesita volver a su equilibrio.
- Registrar lo ocurrido: Lleva un diario emocional. Esto te ayudará a identificar patrones.
- Compartirlo con tu terapeuta: Habla de ello en la siguiente sesión para integrar lo vivido.
Terapia y contención entre sesiones
En Sol Counseling, entendemos que el proceso de sanación del trauma no ocurre solo en la consulta. Por eso, trabajamos con estrategias que acompañan también entre sesiones, como prácticas de autorregulación, ejercicios de escritura, grabaciones personalizadas y seguimiento según el caso.
¿Cuándo pedir ayuda urgente?
Si tus flashbacks son constantes, provocan autolesiones, pensamientos suicidas o una desconexión severa con la realidad, no lo enfrentes solo/a. Busca atención psicológica inmediata. En muchos países existen líneas de ayuda gratuitas y servicios de emergencia disponibles 24/7.
Reflexión final
Sanar del trauma no es olvidar lo vivido, sino aprender a recordar sin que te duela, sin que te arrastre. No tienes que hacerlo solo. Hay caminos, recursos y personas listas para acompañarte. La terapia EMDR puede ser una herramienta clave para dejar de sobrevivir y comenzar a vivir con plenitud.
¿Estás listo/a para empezar tu proceso de sanación?
En Sol Counseling contamos con profesionales especializados en trauma y en terapia EMDR. Te invitamos a:
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